NARANJAS JACK O´LANTERN. Especial Halloween

28.10.14





De la creadora de "El proyecto de los dedos de Blair" y "La cena de los pimientos vivientes"... Un año más y convirtiéndose ésto en ya toda una tradición, llegan a Otro día Perfecto:


"LAS NARANJAS DEL MAÍZ"
(... El postre final...)


Quien bien me conoce sabe que me encantan los temas de misterio y fantasmillas, así que, aunque en casa, hoy por hoy, no celebramos Halloween, no puedo evitar hacer alguna de estas recetas y, sobretodo, recomendarlas. La verdad es que su elaboración es divertida y pueden dar un toque gracioso e inesperado en tu mesa.

Este año me he decantado por "des-exorcizar" unas naranjas. Es una receta para Halloween muy fácil, rápida y se puede quedar preparada el día de antes. Desde luego si alguien quería hacer algo para la cena de Halloween y no lo tenía muy claro, aquí os traigo el broche perfecto. Y, si os animás, nada mejor que comenzarla con una deliciosa crema de calabaza.


INGREDIENTES:

-Naranjas.
-Gelatina del sabor que más te guste. (con un sobre he tenido para rellenar 3 naranjas).




1. Para empezar y que de tiempo a que se enfríe un poco, preparamos la gelatina. En este caso simplemente hay que seguir los pasos que nos marca el fabricante en la caja. Es muy fácil y rápida de hacer. Una vez que la tenemos lista, apartamos el cazo del fuego y la dejamos enfriar.




2. Mientras se enfría la gelatina, vamos a preparar las naranjas. Es importante hacer un casting: elige aquellas que se mantengan "de pie" (si las tuyas ruedan como si no hubiera un mañana, no pasa nada, siempre se pueden poner sobre una copa, por ej.)... Parece complicado carvar una naranja, pero no lo es tanto y a la tercera verás que eres todo un experto. Para empezar lavamos las naranjas y las secamos. Después, cortamos con un cuchillo afilado lo que será la "tapa" de la naranja-calabaza.




3. Después, como veis en la siguiente foto, se corta con cuidado la parte superior del interior de la naranja y lo retiramos con la ayuda de una cuchara. A continuación, con la misma cuchara iremos vaciandola. Es como pelar la naranja pero al revés: si pillas el pellejito externo de los gajos saldrá muy fácilmente, de todas formas, con paciencia y cuidado para que no se rompa, se vacía fácilmente.





4. Como a estas alturas ya estará fría la gelatina, con un cucharón, rellenamos las naranjas.




5. Una vez rellenas, las metemos con mucho cuidado en el frigorífico y las dejamos reposar durante unas horas (2 ó 3h.) hasta que cuaje. Trata de hacer las Naranjas Jack O´Lantern con suficiente antelación o el día de antes para que las tengas listas sin problemas.




6. Y, como siempre digo, ahora viene lo más divertido: darles vida. Para ir sobre seguro, puedes pintar sobre la piel de la naranja la carita y después cortarlo con un cuchillo afilado, o bien, cortar directamente y que salga lo que salga.




Y aquí tenemos nuestro postre para la cena de Halloween. Más fácil, rápido y ligero no puede ser. ¿Sabías que la gelatina es un postre sanísimo? Carece de grasas y colesterol, y tiene un alto contenido en colágeno que mejora la salud de la piel, el cabello y las uñas. Además, tomada como postre facilita la digestión.





OTRAS COSILLAS:

- También puedes rellenar estas naranjas, por ejemplo, con una macedonia de frutas, con helado, etc.

- Si no le haces la carita o le haces otros motivos que no sea de Halloween, podrás utilizarlas en cualquier ocasión.

- Como decoración, puedes dejarlas vacías y poner en su interior una vela.



¿SABÍAS QUE...?

A los niños irlandeses les vestían de niñas para que no se los llevaran las hadas. En las zonas rurales de Irlanda, tierra de leyendas plagadas de duendes y hadas, nos encontramos con la curiosa costumbre de que en el siglo XIX a los niños les vestían con faldas hasta los doce años para que parecieran niñas y así engañar a las "malévolas hadas" para que no se los llevaran. A las niñas no las tocaban... No hay mucha documentación al respecto. Unos dicen que esos "duendes y hadas" se los llevaban para que les ayudaran en sus trabajos y que la razón por la que no se llevaban a las niñas era por ser menos fuertes... Por otro lado, la razón práctica que algunos barajan, es que en las casas era más fácil y barato hacer faldas que pantalones. Quien sabe, quizá la superstición servía para conseguir que aquellos niños vistieran con faldas.


Odhams Press Limited in 1936

Feliz Samhain.

otrodiaperfecto12@gmail.com









Especial Halloween en Otro día Perfecto:

      All Hallows´Eve                         Dedos de bruja                       Crema de calabaza                      Pimientos rellenos 


EL CASTAÑAR DE EL TIEMBLO

10.10.14


El castañar de El Tiemblo


A regates con un sinfín de prioridades con cara de exigente institutriz y mustia por una rutina que no me termina de llegar, me escapo a ratos, y creedme que no me resulta fácil, para poder traeros esta visita que tantas ganas tenía de recomendaros.

El año pasado no llegue a tiempo, pero en esta ocasión tengo el gustazo de inaugurar este nuevo otoño con una de las rutas más bonitas que he hecho.


EL CASTAÑAR DE EL TIEMBLO


Unas semanas después de recorrer el Hayedo de Montejo y de subir a lo alto del Monte Abantos, organizamos una visita a este peculiar bosque de castaños que se encuentra junto a El Tiemblo (Ávila), en la Reserva Natural Valle de Iruelas (Sierra de Gredos).

Elegimos el día apropiado. El pasado 9 de noviembre el día amaneció radiante. Frío, muy frío, pero libre de sombras y viento. Como siempre, en este tipo de excursiones, lo ideal es madrugar un poco para evitar posibles atascos, colas y, sobretodo, que la noche nos llegue antes de tiempo.

Una vez que llegamos a El Tiemblo, no fue difícil llegar al inicio del camino forestal que te lleva hasta el castañar donde tendrás dos opciones: aparcar el coche en un amplio aparcamiento y subir al castañar en unos autocares que habilitan, o bien, subir en coche y volver como si hubieras ganado el Paris-Dakar... En la época otoñal, con el fin de preservar el entorno y dada la gran afluencia de gente, el Ayuntamiento cobra una tasa por persona: 2€ (incluido el autobús) y, si prefieres subir con tú vehículo, además de los 2€ por persona, por coche o moto: 6€. Bicicletas: 3€.

Nosotros optamos por la subida en autobús y, desde luego, fue un acierto porque el camino forestal era toda una aventura. ¡¡Eso sí!!.. No olvides informarte de los horarios de bajada y estar antes de tiempo si no quieres quedarte en tierra.


http://viajarcastillayleon.es/senda-del-castanar.html


El área recreativa El Regajo, una zona con aparcamiento, algunas mesas y barbacoas, es donde te deja el autocar... A lo lejos un precioso puente de madera, casi extraído de un cuadro de Monet, marca el inicio de la ruta.


Área recreativa El Regajo

Acceso al Castañar de El Tiemblo


Superadas las tablas de la pasarela, nos recibe una soldadesca de esbeltos y solemnes castaños cargados de ocre, con una ligera neblina azulada, casi imperceptible para la cámara, enganchada a sus pies, y un débil sol que a duras penas se filtra entre sus hojas... La ruta, desde luego, promete ser espectacular.


Principio de la ruta del Castañar


Bosque de jóvenes castaños


Emprendemos el camino en paralelo al Arroyo del Castañar. Aunque es un lugar muy concurrido en esta época del año, los senderistas se van dispersando rápidamente y nos quedamos en una agradable soledad que nos permite disfrutar mucho más del lugar. El entusiasmo del grupo hace un rato que se nota en las caras y es que el sitio parece despertar alguna ilusión lejana, quizá la de revivir el pasaje de algún entrañable cuento.


Vista entre los castaños


Famoso este bosque por sus castaños centenarios, pronto nos encontramos con alguno. De ellos sólo parece quedar el vestigio de lo que pudo haber sido, pero a su alrededor, pegados a ellos, salen los vástagos que continúan dándole vida al compartir la misma raíz.


Castaño centenario


El camino prosigue sorteando otro pequeño puente que cruza el Arroyo del Castañar. A partir de ahí ya podemos empezar a hablar de "castañas". Quizá rapiñadas por el ansia de los paseantes, en la primera parte del recorrido casi no hay, pero apaciguada ya esa codicia inicial, en el siguiente tramo empiezas a encontrarte con multitud de ellas.


Puente que atraviesa el Arroyo del Castañar

Castaños

Castañas de el Castañar de El Tiemblo


No vamos con la intención de recoger castañas, pero a un paso de las Navidades no podemos resistir la tentación de llevarnos algunas para usarlas en las compotas de fruta y para acompañar algunos guisos o, simplemente, asarlas. A estas alturas la ilusión se incrementa y andamos todos desperdigados entre los castaños con el espinazo doblado y emitiendo exclamaciones del tipo: "¡¡Mirad éstas que he cogido... que gordas!!". Desde luego es una ruta ideal para hacerla en familia. Su dificultad es baja y, como hemos podido ver, a los niños les encanta.


Recogiendo castañas

Castañas dentro del "erizo"


Con los bolsillos casi cargados de castañas y sin bajar la guardia ante la posible aparición de la "castaña perfecta", continuamos la marcha hasta llegar a un altiplano donde se encuentra el refugio de Majalavilla. Se trata de un pequeño y abovedado edificio de piedra que está algo "okupado" y ni intentamos acceder a él. Lo que no sabemos es que merece la pena entrar para ver las pinturas que cubren sus paredes... Nos queda pendiente para la próxima visita.

Proseguimos dejando atrás el refugio por un camino que desciende, de nuevo, en paralelo a otro riachuelo, el que atraviesa la Garganta de La Yedra. Ya casi es medio día y se empieza a notar la afluencia de excursionistas, pero un poco más adelante parece haber algo que los ensimisma, y sin saber que nos vamos a encontrar, nos damos de bruces con un cartel que nos dice:


"No subáis a mi... Soy muy viejo, centenario... quisiera vivir muchos años. Gracias... El Abuelo"

El abuelo de el castañar de El Tiemblo

Si se puede sacar algo bueno de no llevar una excursión perfectamente preparada, son las sorpresas que te encuentras en el camino, y en esta ocasión, nos encontramos con uno de los árboles más longevos de España.

El Abuelo es el castaño más mimado de todo el bosque. Un cartel nos cuenta que roza los 600 años y que cuenta con unos 19 metros tanto de altura como de perímetro. Y, a pesar de haber sufrido los daños de alguna hoguera, varias ramas y los brotes que lo coronan le convierten en una auténtica leyenda. Sorprendidos no podemos evitar refugiarnos en su tronco hueco como ya lo hicieron, tiempo atrás, muchos pastores para protegerse de las inclemencias del tiempo.


El abuelo. Un árbol centenario.


Tras este grato encuentro, continuamos bajando. En esta ocasión nos salimos del camino y nos acercamos hasta el riachuelo donde, al regazo de su humedad, descubrimos una gran diversidad de setas mientras seguimos haciendo acopio de algunas castañas más.


Arroyo de la Garganta de la Yedra y setas


Volvemos al camino. Justo en ese momento, con las sombras marcando el medio día, mi hermano saca una cuña de queso de la mochila. Aunque el picoteo de alguna que otra castaña ha saciado ligeramente nuestro apetito, podréis imaginar lo bien que hemos recibido ese queso y es que en el campo todo sabe a gloria. Lástima que no habíamos contado con llevar la comida porque a continuación llegamos a un calvero, una pradera en la Ladera de Garrido, donde muchos excursionistas ya se han instalado para disfrutar de un merecido tentempié.


Pradera en el Castañar de El Tiemblo


Desde luego, con el día tan bueno que hacía, habría sido un acierto haber ido preparados y pasar un buen rato en la pradera, pero como no contábamos con ello, proseguimos para (sin prisa pero sin pausa) llegar a tiempo a subirnos a uno de los autocares, ya que nuestra idea inicial era la de comer en el propio pueblo de El Tiemblo.


Ladera de Garrido


A estas alturas la senda gira considerablemente hacia la izquierda reconociendo su condición de "ruta circular". Pero aún nos queda atravesar otra zona del bosque donde se encuentran los Gigantes de la fuente del Resecadal.

Aunque ninguno supera al Abuelo en edad, en esta parte del castañar nos encontramos con muchos castaños centenarios de precioso porte. Cuentan que posiblemente todos estos castaños fueron plantados por los romanos ya que para ellos eran una importante fuente de alimentación y otros defienden su carácter autóctono.


Castaños centenarios de la fuente del Resecadal

Castaños centenarios


Nos apartamos al paso de algunos ciclistas y es que la ruta también es ideal para recorrerla en mountain-bike. Mientras, aprovechamos para hacernos algunas fotos con los ejemplares que más nos llaman la atención. Y así, disfrutando de éste último tramo, llegamos hasta la fuente de Los Cazueleros por la que ya habíamos pasado en la primera parte del camino, desde donde volvemos a atravesar la vereda de los castaños que nos habían recibido, para regresar al área recreativa de El Regajo.


Castaños centenarios


Justo terminamos la excursión cuando más gente hay por lo que, si eres de los que prefieres hacer senderismo y disfrutar de la naturaleza con una cierta soledad, deberás madrugar un poco como hemos hecho nosotros o bien acudir al Castañar en otra época del año. En el resto de estaciones no se cobra entrada y también debe ser un espectáculo acudir a este bosque en primavera cuando los castaños están en flor; en verano cuando más frondosos y frescos están o, incluso en invierno, que podrás verlos dormidos, sin hojas e incluso nevados.


Llegando al fin de la ruta


Ya en El Regajo acudimos al lugar donde nos dejó el autocar y donde, todos los que habíamos terminado la visita, formamos una cola fingiendo la existencia de una marquesina. La espera se hace un poco larga. Parece que el autocar sube con algo de retraso y la hilera de gente se va haciendo cada vez más larga, pero da igual... Hemos llegado a tiempo y nuestra plaza está asegurada.


Feliz otoño ;)
                                                                                               otrodiaperfecto12@gmail.com


-Dificultad: Baja. Hay tramos con subidas y bajadas, pero el recorrido no tiene ninguna dificultad.
-Longitud: Ruta circular de 4,3 km. Desde El Tiemblo 12 km.
-Duración: Unas dos horas, aunque con las paradas se tarda algo más. Si el tiempo acompaña y os lleváis la comida, podéis echar allí el día.
-Se puede mejorar...: La organización del acceso al Castañar es pésima. Si no llegas temprano, para empezar, te encontrarás con un atasco para llegar al aparcamiento. Una vez allí, no hay un horario fijo de subidas y bajadas del autocar. Los trabajadores sólo te dicen un tiempo estimado, pero, por si no fuera suficiente, nada te garantiza la subida al autocar porque no lo regulan de ninguna manera: ni un ticket, ni un orden, ni nada... Así que la gente se amontona según va llegando y es bastante probable que otros se cuelen y te quedes sin plaza.
-Consejo: Os aconsejo, sobretodo a los que viváis lejos, que llevéis preparado un plan alternativo por si os quedáis sin subir: por ejemplo, visitar Ávila o bien, si lo que tenéis son ganas de "sendear", os dejo un enlace de otras rutas que hay por la zona AQUÍ.
-Otras cosas que ver: Merece la pena darse un paseo por el pueblo. También podéis acercaros a los famosos Toros de Guisando que se encuentran a unos pocos kilómetros. A los que vengan de Madrid, por ejemplo, les pilla casi de paso.
-El tiempo en El Tiemblo: AQUÍ.
-Cómo llegar a El Tiemblo: AQUÍ.
-Para los que vais en bici, más información AQUÍ.







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