CROISSANTS DE CHOCOLATE

26.11.12

Croissants de hojaldre rellenos de chocolate


Reconozco que uno de los momentos que más me gusta de los domingos que me quedo en casita es el momento del café. Después de recoger un poco, salir a hacer algún recado, preparar la comida, recoger la cocina... Llega ese momento de calma.

Es entonces cuando comienza el ritual del café que para mi es de esas pequeñas cosas cotidianas que te hacen sentir bien. Saco el tarro de café del armario, lo abro y siempre, si excepción, lo acerco a mi nariz... ¡¡Mmmm... qué bien huele!!... Después relleno la cafetera italiana y la pongo al fuego hasta que empieza a resoplar. Para entonces ya toda la casa está impregnada del aroma a café recién hecho y, de ahí en adelante, queda toda la tarde para descansar o entretenerte con aquello que más te gusta.

Para acompañar ese momento, por la mañana preparé unos mini croissants de chocolate que os animo a hacer porque su elaboración es muy fácil y rápida.


INGREDIENTES:

- 1 plancha de hojaldre Lidl (16 minicroissants).
- Crema de cacao.
- Miel.
- 1 huevo.
- Agua.
- Fideos de chocolate (opcional).





1. Extiende la plancha de hojaldre y córtalo con un cuchillo (o un corta-pizzas) tal y como ves en la secuencia de fotos:






2. En un bol mezcla un chorro de miel con un poco de agua (3 cucharadas de miel por 2 de agua aprox.) y con una brochita pinta el hojaldre. Este paso es opcional. Si prefieres que queden menos dulces puedes prescindir de él. Aunque la humedad que aporta esta mezcla parece dejar el hojaldre más "blandito".




3. A continuación pon una nuez de crema de cacao en el extremo más ancho.




4. Pon a precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo y, si es posible, con ventilador.


5. Comienza a enrollar desde la parte ancha y al final retuerce un poco los extremos para conseguir la típica forma de croissant (la de "cangrejo"). Al haber cortado la masa con esa forma de triángulo (no isósceles), verás que uno de los extremos se queda más corto, así que cuando vayas a retorcer los "cuernitos" extiende un poco esa esquina para poder darle una forma simétrica al croissant.




6. En una bandeja de horno pon papel de horno y coloca los croissants. Deja un poco de espacio entre ellos.


7. Antes de meter en el horno.. bate el huevo, échale un poquitín de agua y vuelve a batir para mezclarlo. Con una brocha se pintan para que con el horneado queden doraditos.






8. Una vez pintados se introducen en el horno a media altura y se dejan durante unos 15 ó 20 minutos.

9. Momento de "asomada al horno".. Qué alegría da cuando ves que empieza a tomar la forma deseada. Cuando más o menos haya pasado el tiempo y veas que ya están doraditos (al final hay que estar pendiente de que no se quemen), saca la bandeja del horno.




10. Después de dejar que enfríen durante unos minutos, pinta los croissants con la misma mezcla de miel y agua con la que pintamos al principio, finalmente, échale unos fideos de chocolate por encima para decorar... Si has optado por no pintar por dentro los croissants con miel, sí te recomiendo éste último paso para que no queden demasiado "sosos".






MÁS COSILLAS:

- Si en el momento de hacerlos no tienes crema de cacao, también puedes rellenarlos con onzas de chocolate (blanco, negro, con leche).. O con mermelada, crema pastelera, etc.

- Puedes decorarlos también con azúcar glas, almendra picada, etc.

- Atrévete a hacerlos en su versión "salada".. Rellenos de jamón y queso, chorizo, salchicha, sobrasada, etc... Éso sí, nada de miel ;)







¿SABÍAS QUE..?

- La miel no caduca... Debido a su alta concentración de azúcar y la baja cantidad de agua que contiene, las bacterias y los hongos no pueden prosperar en ella. En excavaciones egipcias de más de 2000 años se han encontrado vasijas con miel que era perfectamente comestible.




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GARBANZOS CON REPOLLO

19.11.12







Cuando era muy pequeña y mi madre hacía su exquisito Cocido madrileño, siempre miraba si había caído algún garbanzo negro y me lo daba a mi diciéndome: "¡¡qué suerte, te ha tocado un garbanzo negro. ¿sabes?, si te lo comes tendrás suerte y te podrás muy guapa!!"... Y yo tan contenta me lo comía como si aquel garbancito fuera poseedor de una magia extraordina. Ahora me pregunto si los garbanzos negros no tendrán alguna mutación extraña o serán tóxicos.. jaja.. pero bueno, he de reconocer, que siempre que hay para comer garbanzos tengo la ilusión de que me toque alguno y me aporte sus maravillosas "virtudes" :)




Y como estos días están siendo tan fríos y lluviosos, pues qué mejor que hacer un plato calentito y reconfortante como un puchero de garbanzos con repollo.

En esta ocasión he prescindido de ingredientes como el chorizo.. tocinito.. morcilla... para hacer una receta mucho más ligera y, desde luego, sana... pero no por ello, menos sabrosa.

Los he hecho en una olla normal, así que he de advertir que si alguien se anima a hacer esta receta, hay que disponer de tiempo. No es complicada, pero lleva su tiempo.


INGREDIENTES (3 raciones):

- Garbanzos secos (unos 100gr por persona).
- Medio repollo pequeño (ó 1/4 de repollo si no quieres que tenga demasiado repollo)
- 2 zanahorias.
- 1 patata grande.
- Media cebolla grande.
- 1 pastilla de concentrado de jamón (opcional)
- Pimentón dulce.
- Colorante alimentario.
- Comino molido
- Sal.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Agua (La proporción de agua para los garbanzos es de 3 de agua por 1 de garbanzos)






1. El día de antes ponemos a remojo los garbanzos en un bol con agua templada con una cucharadita de sal y una pizca de bicarbonato. Tendrán que estar en agua, por lo menos, 12 horas. Obviamente, el agua estará templada sólo al principio.

2. Al día siguiente, le retiramos a los garbanzos el agua en el que han estado toda la noche, los aclaramos con agua limpia y los dejamos escurrir.

3. Ponemos una olla con agua a calentar (sin sal, ya que endurecería la piel). Cuando el agua rompa a hervir añadimos los garbanzos. Durante 10 minutos los tendremos a fuego alto y sin tapar y verás que va saliendo una espumilla que tendrás que ir retirando con una espumadera (es más fácil que con un cucharón como hice yo). De esta forma retiras las impurezas que puedan tener los garbanzos.. Esta operación la tendrás que realizar varias veces hasta que veas que el agua va quedando limpia.





4. Pasados los 10 minutos, deja cocer durante 1 hora aproximadamente a fuego lento.

5. Mientras los garbanzos están a lo suyo.. Limpiamos el repollo si es que tuviera alguna hoja un poco estropeada y cortamos en trozos medianitos. Y en una olla a parte con abundante agua y una pizca de sal la ponemos a cocer durante unos 15 ó 20 minutos... Transcurrido ese tiempo, pon el repollo a escurrir y resérvalo hasta que le toque su turno.




6. Empezamos a preparar las hortalizas. Picamos finita la cebolla y reservamos. También pelamos, lavamos bien y cortamos en "cubitos" la patata y las zanahorias.




7. En una sarten, ponemos un chorrito de aceite de oliva y cuando esté caliente añadimos la cebolla que rehogaremos durante unos minutos.. Pasados esos minutillos, retiramos la sartén del fuego y añadimos una cucharadita de pimentón que removeremos para mezclar y que no se queme.




8. Pasada la primera hora en la que han estado cociendo los garbanzos, añadimos a la olla el sofrito de cebolla, la patata, la zanahoria y el repollo.

9. Posteriormente añade un poco de sal, la pastilla de concentrado de jamón (opcional) y unos polvitos de colorante para darle mejor color.




10. Puedes añadir agua al guiso si fuera necesario. Importante que sea agua muy caliente o hirviendo para no romper la cocción.

11. Y de nuevo habrá que dejar cocer a fuego lento durante aproximadamente 1 hora más. Si pasada esa hora ves que no están del todo blandos, habrá que dejarlos otro rato hasta que estén en su punto. Estos tiempos dependen del agua y del tipo de garbanzo.

12. Si fuera necesario, rectifica de sal. Finalmente añade unos polvitos de comino molido que le aportará un saborcito "perfecto"... Y listo..¡¡A servir!!..




¿¿Qué deciros??.. Pues que estos garbanzos con repollo, además de estar buenísimos, es un plato muy sano pues nos aporta lo mejor de las legumbres que son tan importantes en la dieta, sin añadir prácticamente ni una gota de grasa.. Además, es un plato que, la verdad, se digiere muy bien, mucho mejor que los guisos que llevan chorizo, tocino y demás... Y en estos tiempos que corren hay que decir que es una receta económica pero realmente rica en nutrientes.


MÁS COSILLAS:

- Como pasa en todo este tipo de guisos, suele estar siempre más bueno al día siguiente, cuando ya se han asentado los sabores.

- Aprovecha y haz más cantidad para poder congelarlo en raciones, así, como siempre andamos con prisas, podrás disponer en cualquier momento de un plato tan saludable como éste. Admite muy bien la congelación por lo que verás que están tan ricos como recién hechos.



¿SABÍAS QUÉ...?

El comino tiene propiedades medicinales. Tiene un efecto tonificante del sistema digestivo, pues estimula las secreciones estomacales y combate la bacteria que causa gastritis y úlceras de estómago. Además, facilita la expulsión de gases y el hinchazón abdominal. Tiene además propiedades antibacterianas y vermífugas (combate los parásitos intestinales). Y entre otras muchas cualidades más, sus propiedades analgésicas son un buen remedio para el resfriado.





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EL ESCORIAL.. ESCUDO DEL BIEN

7.11.12





Cuentan las antiguas crónicas que nadie logró entender cuál era la razón que llevó a Felipe II, el Rey del Mundo, a construir el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en un lugar tan inhóspito, frío y solitario, rechazando otros emplazamientos más cercarnos a las ciudades importantes de la época.

La elección del enclave donde se levantaría su templo, su palacio, no fue fruto de la casualidad, pues convocó a arquitectos, ingenieros, médicos, astrólogos y zahoríes. Éstos últimos eran los encargados de localizar aquellos lugares que tuvieran una energía especial para establecer un santurario, como así se venía haciendo desde la antiguedad.


Zahorí


Algunos sabios desaconsejaron realizar allí la construcción ya que se trataba de un lugar que ya arrastraba mala fama. El pueblo minero que allí se asentaba fue testigo de maldiciones y apariciones diabólicas. Pero lo que más llamó la atención del monarca era la existencia en el lugar de unas antiguas minas de hierro por donde, según la leyenda, se accedía al inframundo.

Como gran defensor de la doctrina católica se sintió en la obligación de tapar esta entrada al Infierno y, así, en 1563 se inició el levantamiento de este enigmático edificio con la intención de concentrar todas las fuerzas del Bien.




Silla Felipe II - Altar pre-cristiano
Felipe II



















La obsesión de Felipe II por lo religioso, lo llevó a reunir la colección más grande de reliquias que hay en el mundo cristiano. Nada menos que 7.422 reliquias que estratégicamente fueron colocadas por todo el edificio para contrarrestar cualquier energía negativa, como por ejemplo, en el interior de las bolas que rematan los pararrayos.




Rodeado de santuarios naturales y antiguos altares pre-cristianos tallados en piedra... Emplazado en la zona más amplia del mundo de energías telúricas... Basado en el Templo de Salomón.. De proporciones perfectas conseguidas por logias de constructores conocedores de claves secretas.. Ideado por el arquitecto Juan de Herrera que manejaba elementos de las ciencias ocultas... Todo ésto hace que el Monasterio de El Escorial sea un lugar especial.. Un lugar de poder que no deja indiferente a ningún visitante... Y ésto es solo el inicio.. Cada rincón está cargado de misterios, leyendas.. Libros prohibidos... Galerías de susurros...






ENLACES DE INTERÉS:

El tiempo en El Escorial
Cómo llegar a El Escorial
Hoteles en El Escorial




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